Presentación del artículo de Horacio Etchegoyen

Ni el autor ni el artículo necesitan muchas palabras de presentación. Nuestra revista ya tuvo la
suerte, en sus primeros tiempos, de contar con Horacio Etchegoyen como invitado. Como dije
entonces se trata de un psicoanalista de sobra conocido y reconocido en nuestro medio, siendo por sus méritos científicos e institucionales una de las figuras emblemáticas del psicoanálisis contemporáneo. Sin embargo su presencia en este número tiene una significación diferente, se debe al artículo que escribió en memoria de mi padre: «Semblanza de León Grinberg». Se trata de un trabajo riguroso y muy bien documentado que transmite elocuentemente el afecto y la valoración
que les unía.
El vínculo entre ellos se estableció cuando Etchegoyen, iniciando su formación psicoanalítica,
comenzó a supervisar con mi padre en los años sesenta.
Este trabajo compartido derivó en una amistad creciente que perduró hasta el final, a pesar de los
avatares de la vida de cada uno de ellos. Horacio Etchegoyen vivió un tiempo en Londres donde pasó por un análisis con Meltzer, y por su parte León Grinberg emigró a España en 1976.
Aún así, la comunicación entre ambos se mantuvo permanentemente por diferentes medios y frecuentes encuentros; más allá de la distancia geográfica e incluso desafiando la barrera de la enfermedad.
Esta «Semblanza de León Grinberg» está escrita desde un profundo conocimiento de la obra de mi
padre y de su vida, después de cerca de medio siglo de amistad, que permite al autor vincular cada libro, trabajo o idea a las que se refiere, con el contexto personal o social del momento en que fue escrita, lo que implica un valor añadido para su mejor comprensión.

Descargar artículo