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Introduccion al artículo
de Asunción López Carretero
Con rigor argumental, y conservando la frescura
de su origen como una conferencia, plantea la autora
en este texto un cambio de perspectiva sobre el tema
de la violencia masculina y la eventual reacción de
sobreadaptación femenina, compensadora y, en el
fondo, maternal reacción a la desmesura del
posesivo amor del hombre. Simbólico y amor son
las coordenadas entre las cuales girará el contenido
de este artículo.
De manera explícita cuestiona Asun López
Carretero una clasificación que se ha extendido
insidiosamente en el pensamiento psicoanalítico,
según la cual lo simbólico pertenecería al orden de
lo masculino y lo amoroso al de lo femenino. Más
específicamente lo simbólico remitiría a la
dimensión del padre y lo amoroso a la de la madre.
Propone en cambio la pregnancia de un simbólico
de la madre, descuidado y sobre todo oculto por el
simbólico paterno, y que debería serle restituido en
primer lugar por el reconocimiento de la hija a la
autoridad de la madre. En sus palabras «[…] reconocer autoridad a la madre es un cambio
de civilización […] porque restituye el sentido de sí
y por tanto introduce una medida en la relación de
apertura con lo otro».
Del lado de los hombres constata también la
autora un deseo de diferencia y autoridad
femenina, viendo necesaria la mediación femenina
para reconectar el deseo masculino (del hombre
autoexiliado del simbólico materno y afectado por
el declive del patriarcado) con el amor. Propugna
entonces la autora la conservación del significante
de la diferencia entre masculino y femenino,
diferencia que ya no sería tanto cuantitativa
(más simbólico por un lado y más amor por el otro)
sino también restitutoria del simbólico femenino,
comenzando por reconocer la autoridad de
la madre.
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