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Presentación del artículo de Norberto C. Marucco
Eduardo Braier
alegría presentar ante los lectores de Intercanvis que
aún no sepan de Norberto C. Marucco, un artículo
de este prestigioso colega, que vive y ejerce su
profesión en Buenos Aires, al que conozco desde
hace muchos años y de quien he sido —y sigo
siendo— un cercano y privilegiado testigo de su
brillante trayectoria, así como uno de los muchos
beneficiados por sus valiosas contribuciones al
psicoanálisis.
Marucco nos ha visitado en Barcelona en varias
ocasiones (en dos de ellas invitado por Gradiva).
Quienes hayan asistido a sus disertaciones habrán
comprobado su alto grado de erudición y la
creatividad de su pensamiento, así como sus
excelentes condiciones de comunicador, su
afabilidad y su inagotable entusiasmo.
Marucco es médico, miembro pleno de la
Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA),
miembro titular en función didáctica de la
Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), de la
que fue presidente (acaba de concluir su segundo
período como tal en diciembre de 2008), así como
director de la Comisión de Publicaciones y
Biblioteca y director de la Revista de
Psicoanálisis de la APA (1978 a 1982), y es
profesor titular del Instituto de Psicoanálisis desde
1978. Ha sido también secretario científico de la
misma asociación, coordinador científico de la
Federación Psicoanalítica de América Latina,
presidente del Primer Comité Editorial para
América Latina y es actualmente miembro de su
Comité Europeo.
Fue además profesor asociado en la Facultad de
Psicología de la Universidad de Buenos Aires.
En 2006 recibió el Premio Cónex en
Psicoanálisis, que destaca a los cinco mejores
analistas de la década en Argentina.
Es conferenciante en universidades de Buenos
Aires, así como en las de Pavía y Padua (Italia), San
Marcos (Perú) y San Pablo (Brasil).
Fue designado Presentador Oficial por
Latinoamérica en el Congreso Psicoanalítico
Internacional (IPAC), de Berlín (2007), y en el
Congreso Internacional de Psicoanálisis (IPAC)
realizado en Barcelona en 1997.
Ha publicado numerosos artículos en diversas
revistas internacionales y es coautor de una serie de
libros editados en Argentina, Italia, Francia,
Inglaterra y Brasil. Su obra más difundida es el libro
Cura analítica y transferencia. De la represión a la
desmentida (Buenos Aires, Amorrortu editores,
1999), en el que reúne artículos propios y
reelaborados, comprendidos en una etapa de al
menos dos décadas de producción personal. En ellos
coteja su pensamiento con el de autores de la
escuela francesa como Green y Laplanche, entre
otros, desde una perspectiva que parte siempre de la
relectura de las obras de Freud y que se halla
afincada en la metapsicología freudiana, realizando
originales y notables aportes a la teoría de la clínica
contemporánea y la cura en psicoanálisis.
Algunos de los numerosos conceptos abordados
por Marucco son el narcisismo, profundizando en la
indagación de la identificación primaria, la función
del objeto, las huellas psíquicas que él denomina
«ingobernables», el trauma temprano, la pulsión de
muerte, la compulsión de repetición, lo siniestro, el
doble, la desmentida y la escisión del yo,
proponiendo desde estas últimas una tercera tópica
freudiana; otros temas de los que se ocupa son el
Edipo y la transferencia. De este modo nuestro autor
ha sumado, entre los pioneros en el tema, sus
novedosas hipótesis a otras de raigambre freudiana
que se fueron incorporando en las últimas cuatro
décadas y que hoy permiten dar cuenta de la
patología llamada narcisista, lo que al menos desde
tal perspectiva y hasta entonces no era factible de
manera satisfactoria, dotándonos así de nuevos
modelos teóricos, en especial para afrontar la clínica
de las hoy llamadas «patologías actuales» y el
análisis de lo no representable. Pero sus aportes van
más allá (y más allá de Freud, además), en tanto
brindan una visión metapsicológica integral del
funcionamiento psíquico.
El artículo que aquí se ofrece fue expuesto por
Norberto en el 41º Congreso Psicoanalítico
Internacional (IPAC), realizado en Santiago de Chile en 1999, en el panel titulado El afecto en la
teoría y en la práctica (26 de julio de 1999). En él se
ocupa, entre otros puntos, de uno de sumo interés:
las fantasías. Y escoge un filme español, La
camarera del Titanic (un atractivo añadido para
nosotros), como punto de partida para desplegar sus
hipótesis en torno al placer en la fantasía y la
realidad, describiendo además su particular
concepto del «fetiche virtual», que propusiera por
primera vez precisamente en Barcelona, en el
Congreso de la IPA de 1997. Según el autor, este
fetiche virtual hace posible una cierta desmentida de
la castración, lo que a su vez resulta —así lo señala
en otros trabajos— necesario para poder amar y
crear. No he podido resistir la tentación de
transcribir un comentario, de contenido tan
elocuente como entrañable, que Norberto hizo al
respecto en una entrevista efectuada hace unos
años.1 Nos dice allí:
Hay un dibujo de Quino, de Mafalda, en el que está
Miguelito en un primer cuadro —que era el que
siempre imaginaba cosas— mirando un parque que
tiene un cartelito que dice: «Prohibido pisar el
césped». En el otro cuadro se acerca más y piensa: «¿Y si lo piso?». Y en el tercer cuadro dice: «No, si
yo tengo mi propio pastito interior». Estos tres
cuadros para mí fueron muy ilustrativos, porque
cuando Miguelito piensa: «No me animo a pisarlo»,
reconoce la castración, hay un límite. Pero al mismo
tiempo arma en su cabeza, en su fantasía, algo que
excede el límite, y esto me parece que es normal. Es
estructurante del sujeto. No hay vida de fantasía si no
es a partir de una desmentida, de una cierta
desmentida de la castración.
Espero que disfruten con las ideas y la prosa de
este artículo de Norberto Marucco tanto como yo.
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